Gobernanza corporativa en 2026: por qué los consejos directivos están recurriendo a la IA para decidir mejor

A medida que las empresas se aproximan a 2026, la gobernanza corporativa enfrenta un entorno crecientemente complejo. Mayor presión regulatoria, riesgos cibernéticos, tensiones geopolíticas y una aceleración constante del cambio tecnológico obligan a los consejos directivos a evolucionar de un rol predominantemente reactivo hacia uno más activo, continuo y basado en datos.

En este escenario, la adopción de plataformas de gobernanza impulsadas por inteligencia artificial comienza a marcar una diferencia clara entre las organizaciones que anticipan riesgos y aquellas que reaccionan tarde. Estas soluciones permiten analizar grandes volúmenes de información, identificar patrones emergentes y preparar escenarios de decisión con mayor anticipación, sin sustituir el juicio humano del consejo.

A pesar del avance tecnológico, muchas organizaciones aún operan con sistemas fragmentados y procesos manuales. La falta de integración entre información financiera, gestión de riesgos, cumplimiento regulatorio y desempeño operativo limita la capacidad del consejo para responder con agilidad ante eventos críticos o cambios repentinos del entorno.

El crecimiento del cibercrimen se perfila como uno de los principales riesgos hacia 2026, impulsado por el aumento en el valor de los datos y la expansión de la superficie de ataque asociada al uso intensivo de tecnologías digitales e inteligencia artificial. Para los consejos directivos, esto implica una mayor responsabilidad en la supervisión de controles, decisiones tecnológicas y planes de contingencia.

Otro cambio relevante es la transición hacia modelos de gobernanza en tiempo real. Los tableros dinámicos y los indicadores actualizados de forma continua están reemplazando la lógica de revisión trimestral, permitiendo un monitoreo más cercano del cumplimiento, los riesgos y la ejecución estratégica.

En este nuevo contexto, la tecnología de gobernanza deja de ser un soporte administrativo para convertirse en un habilitador estratégico. Las organizaciones que invierten en una infraestructura de gobernanza sólida y basada en datos estarán mejor preparadas para tomar decisiones oportunas, gestionar la complejidad regulatoria y sostener su crecimiento en un entorno cada vez más volátil.


Medios Daisytek 4 de enero de 2026
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